jueves, 18 de abril de 2013

Encuentro en tacones. Aquí estamos porque hemos venido...




So: Pues yo estaba allí, parada como un poste y de repente llega y me empieza a contar su vida, que si ella sabe muy bien lo que hace, que si lo mejor ha sido lo del hombre de blanco, que si un día ya verás, que si la abuela fuma… total, que le di un codazo cuando me cansé de escuchar, y la tía va y se mosquea, hay gente que no entiende las bromas, porque… bla bla bla…
Irene: Ajá.
Alicia: Yo le explicaba lo insuficientes que eran los documentos en estado de emergencia, y que el cúmulo de papeleo se aminoraría si el índice de la tasa bajara, pero él no me hacía caso, así que intenté exponerlo como si fuese un esquema, total, que su cara era un poema, así que no sabía si darme por vencida o plantarle lo de… bla bla bla…
Irene: Sí.
Karol: Me lo pidió como unas veinte veces, o más, ya perdí la cuenta de los mails y los mensajes privados, era un cansancio, cada día igual, y siempre le contestaba que lo tendría lo antes posible, que ya le avisaría yo, que no se preocupara, que estaba en ello, que lo mínimo me costaría un para de semanas, pero nada, seguía con los dichosos mensajes de los huevos, y de verdad que… bla bla bla…
Irene: Ajá.
Regina: Y entonces me subí al bus, llegaba tarde, bueno, ya sabéis que siempre llego tarde, no es que sea algo nuevo, además ya deberían estar acostumbrados, pero cuando me presenté en el set me miraron con cara de culo, y yo todo digna, me dirigí al camerino para ver qué modelito habían escogido para mí; allí estaba, el maldito traje que mi compañera había rechazado la semana anterior, si pretendían que me lo pusiera iban listos, porque yo no… bla bla bla…
Irene: Ok.


Connie: Fue muy bien, la verdad, no me esperaba tanta gente, estaba todo el mundo muy pendiente de lo que hacía y en ciertas ocasiones me superaba la presión, pero supe controlarme y no ponerme nerviosa, sabéis que cuando me pongo nerviosa me da el dolor de tripa y termino vomitando, el caso es que cuando salí del… bla bla bla
Irene: Si, sí.
So: Perdona, pero, ¿nos estás escuchando o solo haces que te interesa la conversación? Me estás poniendo muy nerviosa…
Irene: Sí, vale.
Regina: Yo creo que le ha dado algo a la tonta, parece que todo lo que contamos se lo pasa por el forro de los…
Karol: Mira, nenita, o nos haces caso o te vas a la puta…
Connie: Pues yo me estoy empezando a preocupar, lo mismo le ha dado algo, una embolia o similar, mirad que cara de idiota tiene ahora mismo.
Irene: Ok, ok.
Alicia: Y sigue con lo mismo, ésta ha perdido la única neurona que le quedaba y ahora ya no puede decir dos palabras coherentes seguidas (Alicia pasa la mano por delante de los ojos de Irene) Mira, pero si es que ni pestañea, lo dicho, le ha dado un tabardillo.
Irene: Ajá.
Regina: Deberíamos llamar al médico, esto no es normal, siempre es la que más habla, pero si no se calla ni debajo del agua, a mí me lleva una semana que ni os cuento, con historias de todas clases, que si fue a no sé dónde, que si se ha comprado no sé qué, que si habló con no sé quién…
Karol: Y a mí, que el otro día en la cocina a poco y me desmayo de lo pesada que se puso, empezó con un tema y no había forma de que se callara, y ahora miradla, como un zombi después de una liposucción cerebral.
Irene: Claro, claro.
Connie: Es verdad, ¿os contó lo que le pasó el otro día en el trabajo? Creo que me detalló hasta la más mínima mota de polvo de su odisea con aquella clienta, no es que me acuerde mucho de lo que me dijo, desconecté a los cinco minutos, pero estuvo más de veinte contándome la historieta.
So: A mí me acompañó el lunes al curro, decía que tenía que ir a una tienda a recoger no sé qué y que si no me importaba llevarla, que pillaba cerca de donde trabajo; menuda charla me soltó en el coche, y luego, como llegamos pronto se lo fue contando también a mis compañeras de sección, ellas además le daban coba y se reían como perras con la aventura de la rubia.
Irene: Sí, ok.
Regina: ¿Y qué aventura era esa?
So: No me acuerdo, algo sobre un viaje a algún sitio, pero vamos, que mis compañeras se lo estaban pasando pipa con Irene. Seguro que llegó tarde a donde fuese por ser tan cansada.
Karol: Me estoy pillando un cabreo… (Karol agarró a Irene de los hombros para zarandearla) ¡¿Me quieres decir qué mil leches te pasa?!
Irene: ¿A que jode?
Las chicas se quedaron mirando a la rubia con cierto desconcierto, era la primera vez en toda la tarde que juntaba más de tres palabras en una misma frase.
Alicia: ¡¿Irene?!
Irene: Dime.
So: Que nos digas qué te pasa, ¡joder!



Irene: Me pasa que llevo toda la puta semana siendo ignorada deliberadamente, cuando soy la primera en escuchar atentamente vuestras historias y conversaciones, pero claro, de eso no os dais cuenta, seguís hablando y hablando, y yo pendiente de cada cosa que decís, para daros mi opinión sincera, pero cuando soy la que habla, me ponéis cara de burro en extinción y me contestáis a todo con monosílabos que me cabrean. Así que no me pasa nada, solo intento comportarme como vosotras. ¿Qué pasa? ¿Es que acaso os jode? Pues eso, que hasta que no me digáis cada una, lo que os he ido contando durante estos días, la Irene estará así, porque yo os podría esquematizar con pelos, señales, post-it y colores brillantes, cada uno de vuestros “magníficos” segundos relatados. (Irene giró la cabeza, empequeñeció los ojos y dijo para el cuello de su camisa en tono casi inexistente…) Serán cabronas… 






Y para mañana alguien a quien hay que hacer caso siempre, porque viene cargada de buenas ideas, de aventuras interesantes y además es un amor de mujer, ains... lo que quiero yo a mi Connie. No os perdías: Qué hacer antes de los 30...   












miércoles, 17 de abril de 2013

Galletas de la suerte - Lugares comunes


Galletas de urgencia.

De mucha urgencia, porque antes de salir de casa he publicado una entrada monísima que no se ve por ninguna parte. Lo que me lleva a pensar que no debía ser vista. Soy yo mucho de estas cosas, de aceptar lo que viene no como irremediable, sino como necesario y aleccionador. Aunque no siempre pillo las lecciones.

Veréis, hay una zona muy confusa y resbaladiza donde viven las creencias eclécticas que he ido acumulando, las supersticiones que a veces se disfrazan de sabiduría y el pragmatismo que de vez en cuando –menos de lo que me gustaría- guía mis pasos. Ahí se reúnen disciplinas orientales y occidentales varias; por ejemplo, el Feng Shui y las teorías de la somatización, en mi mundo ligadas de un modo inextricable. Pero no sólo eso. De la mano de estas cosas tan complejas y sofisticadas, venidas del mundo científico y de las revistas femeninas (comillas, maría, muchas comillas), caminan en alegre comunión fragmentos del refranero español aprendidos de mi madre: Lo bien hecho, bien parece; y de la dependienta de una tienda de armas donde le hice al ajuar a mi ex: No la hagas, no la temas.

Empecemos por el principio, de todas maneras:

Feng Shui.

Esto tiene una explicación complejísima, miles de teorías y “cosas”, pero se resume así: 

  • Ten tu casa ordenada y en armonía. 
  • Si no la tienes ordenada y en armonía la tendrás desordenada y nada armónica. 
  • La zona de tu casa en desorden y sin armonizar traducirá el desorden y la falta de armonía en desorden y falta de armonía en el aspecto de tu vida que se corresponde con la zona desordenada.

Existen nueve zonas que se corresponden con elementos, materiales, colores y puntos cardinales, pero esto os lo vais buscando por esas webs de dios, que hay muchas muy serias y muy detalladas. Para poner un ejemplo más o menos comprensible os dirá que una casa se divide sí o sí en nueve zonas: 


Ejemplo: Pongamos que tu cuarto de baño cae en zona de prosperidad. Esto en sí ya son ganas de que el constructor te haga la puñeta, pero el caso se da. De hecho, se da tanto que así llevo yo viviendo desde 2003. 

Tendrás que tener el baño impoluto, cuidado y reluciente porque si no tu economía sufrirá las consecuencias. De esto puedo dar fe: mi cuarto de baño es la zona de mi casa que menos me satisface igual que mi situación económica siempre ha sido poco satisfactoria. Cualquier arreglo en el aseo se ha traducido en entradas de dinero o mejoras en mis finanzas. Si se me atascaban las tuberías, algún problema pecuniario se me venía encima. Matemático, lo juro. En este momento tengo el suelo levantado, me acaban de cambiar dos tuberías y mañana vuelve el fontanero porque la gotera bajo la que baila y canta mi vecino del segundo campa aún por sus respetos. Reducción inmediata en mis cuentas: justo ahora me llegan unos pagos que he dilatado todo lo posible porque –y esto es lo importante- hasta ahora no podía hacerles frente con solvencia.

Entra aquí el Feng Shui en contacto con otra perla de sabiduría oriental: El maestro no llega hasta que el alumno no está preparado. También vale la perla católica que dice que Dios aprieta pero no ahoga o que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. O sea, que es fastidioso todo, pero viene bien ¿Por qué? Porque la energía mal gestionada de mi cuarto de baño ha provocado, de manera agresiva y desesperada que me enfrente a los problemas que venía posponiendo  Así soluciono mis asuntos y aprendo que mejor antes que después. O sea una limpieza en toda regla.

Pero es que la limpieza de la casa y de la conciencia tiene una relación directa apabullante con la limpieza del cuerpo. Veréis, los señores de la somatización dicen que los problemas de tracto intestinal tienen dos tipos de causas: las diarreas tienen que ver con el miedo al futuro y a la pérdida de control y el estreñimiento con la resistencia a dejar ir asuntos que en realidad nos resultan dañinos. Y lo dejo ahí, cada uno que saque sus conclusiones.


Sobre somatización


La galleta perdida de hoy hablaba de algunas averías menores que se han dado en mi casa. Averías que he solucionado las pasadas semanas y en las que no he reparado más allá de la queja. Mi casa me hablaba, mi cuerpo me hablaba y yo ahí, empeñada en no escuchar. Hasta que el baño ha explotado y a mí se me han abierto los ojos. Así que, aprovechando que los hechos han cambiado y que por fin me he dado cuenta de lo que iba la vaina, he preferido contaros esto: que casi todo tiene un motivo, y que más nos vale abrir los ojos y estar alerta para enterarnos de cuál es ese motivo. Porque si no, los acontecimientos se repetirán con mayor intensidad hasta que nos caigamos del guindo…

Quizá en otro momento hablemos de Feng Shui con un poco más de profundidad.




Y mañana la mujer que nos regala, un regalo para la vista, los ojos y todo lo demás.


martes, 16 de abril de 2013

LA MOTA ROSA: envidia





Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor… tutuá, tutuá. El que tenga estas tres cosas, que le dé gracias a Dios.

Y se encomiende a todo el santoral completo, budas, almas celestes y gurús, para que lo proteja del más verde de todos los bacilos, del más destructivo de todos los sentimientos. La envidiaaaaaa… (pronunciado con tono de novela de terror y seguido de cerca de una risa malvada de las peores).

Tanto me llamaba la atención la susodicha emoción, que me puse a ello y le dediqué un libro “Muerta de envidia” (Vergara, 2012), tarea para la cual, precisé de horas, libretas y libretones de apuntes e información varia. Veamos en qué consiste tan peculiar regalo de la naturaleza:

Envidia. Dícese del dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades humanas u otra clase de cosas. Tristeza o pesar por el bien ajeno.

Tal definición se centra en una melancolía o estado de infelicidad personal del envidioso, que se queda muy corto. Hay más, mucho más en la envidia, su lado oscuro, sus aspectos destructivos; de lo contrario no entraría en la categoría de pecado capital, ¿no creéis?




Cuando empecé a acumular material para escribir “Muerta de envidia” cuyo título original era “Las brujas también lloran”, quise centrarme en ese elemento altamente negativo. Todos hemos sufrido alguna vez, de algún modo por culpa de un/a envidios@ (esa bruja horrible que me persigue y me mira mal) pero pocas personas se paran a pensar en lo mucho que sufren ellos. Esas brujas también lloran. Y de qué manera. Siempre he defendido que el envidioso que traspasa el umbral de la simple “pelusilla” era un enfermo mental del que hay que cuidarse y con ese enfoque inicié el proyecto.


"Cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de tu vida o en este caso en la vida de su adversario, de su entorno, y entre otras cosas siente agobio por cada uno de sus triunfos… Aparte de mostrar signos graves de inferioridad, te muestra que estas tratando con una persona psiquiátricamente enferma."
Dr. Saúl F. Salischiker, Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta.


Vista desde esta perspectiva, la envidia es la madre del resentimiento, la ansiedad y el deseo ferviente que no busca que a uno (el interesado) le vaya mejor sino que al otro le vaya peor. El motor que impulsa la vida del envidioso es un sentimiento de injusticia que le lleva a ver los logros del otro como algo que le ha sido usurpado o robado a él. Con cierta acusada tendencia a pensar que las cosas caen del cielo, sin dar crédito alguno al esfuerzo, a la voluntad ni al trabajo, no se molesta en justificar el porqué de que él las merezca por su bella cara pero no los demás. Especialistas en aparentar victimismo y en provocar sentimientos de compasión y caridad en los otros, especialmente en el objeto de su envidia a fin de pillarlo con la guardia baja en el momento del ataque.

En definitiva, monstruos verdes y espantosos. El Leviatán de los infiernos.

 El envidioso obsesivo y enfermo, cuenta mentiras y desacredita al envidiado, desea su muerte y su destrucción. Mirándose en el espejo del envidiado, el envidioso ve agrandadas sus carencias, sus faltas, sus vacíos y agujeros, su complejo de inferioridad y su maltrecha autoestima. Es un ser despreciable que en lugar de trabajarse para mejorar, orienta todas sus energías (y os aseguro que saca de donde no hay) para destruir a los demás.

De lo que se deduce su escasa inteligencia y su capacidad para perder el tiempo.

Tras mucho darle al coco saqué conclusiones. Y es que si te topas con un ser (omitiré lo de “humano”) de esta calaña, el mejor consejo que puedo darte es que huyas bien lejos. Que la envidia no se sana, que la envidia no se cura, que la envidia es un veneno corrosivo que erosiona y carcome y que el envidioso, lejos de ser consciente de su problema, lo alimenta desde dentro.

Ante alguien así, como dijo un día mi querido y sabio Gandalf: “¡¡Huid, insensatos!!”

Por si a alguien le pica la curiosidad, que no la envidia malsana, si no vivís en Mexico, donde podríais comprarlo en edición papel, aquí tenéis la novela:

 http://www.amazon.es/Muerta-envidia-Pecados-capitales-ebook/dp/B009BN0CEQ/ref=sr_1_6?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1365184394&sr=1-6&keywords=regina+roman

Felices lecturas. Y no olvidéis que mañana es miércoles y vuelve Alicia Pérez Gil con sus galletas de la suerte. En lugar de envidarla, leedla.



lunes, 15 de abril de 2013

From my blonde mind: Que otro muerda el polvo.


Con un Par de Tacones no es un blog literario, no lo es porque no hablamos de libros ni ponemos reseñas, ni novedades editoriales. Nombramos de títulos de manera tangencial porque algo hemos leído y nos gusta citar autores para quedar, así, de listas y, de vez en cuando, se puede colar algo de lo que hay nuevo en las librerías porque hemos pasado por el Carrefour y lo hemos visto o porque nos lo regala algún amigo o amiga que publica ahora.

Por no hablar, no hablamos ni de nuestras propias obras, comentamos algo porque es nuestra rutina más directa y siempre cae algo de esta entre payasadas y meditación trascendental.

Hacerte un blog literario es fácil, tienes la Wikipedia y las sinopsis de las editoriales e incluso puedes fusilar reseñas de otros blogs cambiando un par de frases. Yo a eso no le veo el gusto, la verdad. He llegado a la conclusión de que lo que tenemos es un blog de columna de opinión o de desvarío incoherente en todo caso. Es un rinconcito personal en el que meter todo lo que está ahí en la cabeza a lo largo de la semana y ponerlo por escrito.
Esto las señoras decentes de antes lo hacían los domingos después de misa en el confesionario, yo soy mucho de iglesia, que a mí la piedra labrada me tira cantidad, pero no veo yo al resto del elenco persiguiendo curas en plan El Pájaro Espino, no, nenas, no.

El caso es que, en esta columna de opinión o en este tablón de experimento de estilo, algunos y algunas quieren ver que somos escritoras. No niego que algo de eso hay y ahí están mis nenas para confirmarlo con su buen hacer y sus libritos y yo, quizás, pueda ser definida como «autora» por eso de firmar cosas, pero yo al menos eso del oficio no lo tengo. Al no tenerlo no puedo compartirlo y si me preguntan lo de «¿Cómo publico mi libro?» o «¿Qué hago para escribir una buena historia?» pues, la verdad, no tengo ni repajolera idea de qué responder.
No es que tenga un secreto secretísimo que no quiera desvelar, es que ni puta, en serio. Yo siempre digo que no escribo, que suelto mis chorradas en palabras que en ocasiones van en negro sobre blanco y entran a la gente por los ojos, pero que no se diferencian en mucho de las mismas gilipolleces que puedo decir tomando un café o dos vinos.

No creo yo que las experiencias de un escritor valgan de mucho para otro escritor, más que nada porque los escritores son gente que depende de unos entes llamados editores que cada uno son de su padre y de su madre y que se encargan de que los escritos lleguen al mercado y al público.
Además, opino yo, desde el atrevimiento de mi ignorancia, que el tema de escribir es un algo muy íntimo ya desde su motivación principal. Porque, a ver, ¿por qué se escribe? Hay cosas que a priori son más interesantes para hacer: salir, entrar, sacar y meter lo que te dejen, ir al zoo a ver a los suricatos que tienen manitas, chupar candados hasta que se te quede la forma en la boca… pero no, a la gente le da por rellenar cuartillas ahí con ansia viva.
Si me pongo a preguntar, fijo que encuentro bastantes respuestas coincidentes (porque lo seres humanos somos maravillosos pero bastante limitados) pero conseguiré un abanico bastante amplio de ellas. Estarán los tópicos de siempre sacados de las respuestas de escritores con mayúsculas en contestación a entrevista chula con foto de pose en sillón de orejas, o algún intento de réplica original, trasgresora y de vanguardia que solo servirá para demostrar que quien la pronuncia no tiene ni puta idea de que lo trasgresor y lo de vanguardia es más antiguo que darse placer con la mano, pero creo que si a un escritor se le pudiera quitar toooooooooda la moñada que parece inherente a ese calificativo y respondiera con sinceridad, solo diría: Porque me gusta.


Joder, y aceptar eso es de un narcisismo y un egocentrismo que no te va hacer ganar muchos amigos y que demuestra una personalidad obsesiva y egoísta, algo que queda demostrado en las fabulosas trifulcas de escritores que se producen en cuanto se juntan cinco de ellos ( o tres y una botella de algo fuerte y un galgo afgano). Los lectores puros
que pasáis por aquí, los que solo buscáis un ratito de distensión o saber qué mierdas se le ha ocurrido a esta rubia hoy, no sabéis las broncas que se montan en foros o grupos de Facebook en los que los miembros han firmado algo que va entre dos cartones de colores. Cuando la sangres se seca (sí, sangre) se despegan las vísceras del suelo (sí, vísceras) y se rifan los dientes encontrados por los rincones, siempre suele salir algún conciliador diciendo que «a los escritores nos iría mucho mejor si nos dedicásemos a apoyarnos entre nosotros y no nos rebajásemos en estas peleas miserables.»
Se habla de escritores como de un colectivo aparte del mundo, como una masa globalizada, como si el hecho de que ponerse a escribir ya te hermanara con el señor con bigote y calva de los poemas o con la pelirroja flacucha y preadolescente de los relatos cortos. 
Decir eso es una gilipollez tan de sofismo demagógico como eso de la aldea global o del hermanamiento de la humanidad. Sí, queda poco vendible para los neopensadores happypandi, pero es que con un señor que lapida a nenas por mostrar un pecho o una señora que corta el clítoris a sus nietas para purificarlas, no quiero hermanarme ni aldeanizarme ni en pintura.



Tras los libros puede haber un escritor, pero tras ese escritor hay una persona y esa es a la que te puedes sentir más afín en un momento dado o despreciarla con todo tu ser o desear que se le meta una ortiga en el xixi cuando se vaya a mear detrás de unos matojos. Vamos, como en todos los ámbitos de la vida.
Lo que pasa es que en la vida no estamos siempre mirando si el de al lado la tiene más grande que nosotros y eso sí pasa entre escritores. Es algo inherente, porque el escritor escribe porque se gusta y escribe para gustarse y mira, nena, tú puedes ser la más leída de tu escalera pero, olas mejores, en mi bañera.



Dicen que cuando ella abre un ojo es cuando sale el sol por Marbella, pero yo no me lo creo. En todo caso mañana martes tenéis una cita con Regina Roman y su Mota Rosa.


viernes, 12 de abril de 2013

Cómo conseguir los libros de las taconeras??? Sorteo a la vista!!!






Aquí vengo a molestar un poco a Connie, que era su día de publicación, y como mi chica es más bonita que todas las cosas, me ha dejado un huequito para poner esta estupenda noticia:

Os presento el sorteo que se está llevando a cabo para celebrar el aniversario de mi blog personal, en él y como veréis en la imagen, se sortean varios libros de las taconeras, una oportunidad de oro para haceros con ellos.
Participar es muy fácil y sencillo, un comentario en el siguiente enlace, un correo electrónico y compartir este concurso con vuestros amigos… listo!!!
Cuando termine el plazo de inscripción, la lotería nacional de España será la encargada de decidir quién son los ganadores, creo que es el método más eficaz y trasparente.
Sin más un beso muy fuerte para tod@s y mucha suerte!!!!!

Pinchad aquí para participar, ver las bases y los premios del sorteo:



Azafata Aventuras, los chicos de Emi de So Blonde....


Cuarentañeras de Regina Roman....






Colección de secretos de Connie Jett.....




El Diario Oscuro de Karol Scandiu.......





Sé que estás ahí de Irene Comendador......





Inquilinos de Alicia Pérez Gil





Y MUCHOS MÁS TÍTULOS PARA SORTEAR!!!!!!!


jueves, 11 de abril de 2013

Encuentro en tacones. Igual no, pero a lo mejor sí





Bienvenidos a la república independiente de la locura de mi mente…


Alicia: Esta reunión será esclarecedora…
Connie: Sí, esclarecedora las narices, esto es una mierda como el sobrero de un picador.
Karol: A ti todo te parece una mierda esta semana, ¿se puede saber qué coño te pasa?
Connie: No me pasa nada, es que es una mierda y punto.
So: Venga va, que nos desviamos del tema y no tengo todo el día, he quedado.
Alicia: ¡Pá chasco! ¿Cuándo no has quedado tú?
Irene: Como veo que no os ponéis de acuerdo, empezaré yo que soy la más alta y esbelta…

Karol: Pues será alta en comparación con las magdalenas del desayuno, porque si no…
Irene:
Karol: No me mires con esa cara de acelga, porque me da igual.
Irene: Total, obviando los comentarios malintencionados, y claramente envidiosos, sobre mi altura y la cuña de mis tacones, empezaré contando lo del vaso de chupito.
Regina: ¡Ah! ¿Pero de eso era la reunión de esta semana?
So: Bueno, ya está aquí la que no se entera de la tostá.
Connie: Ya lo decía yo, es una mierda.
Irene: Estaba hablando yo, dejad de cortarme. Malditas arpías.
Karol: Habló la que dice que lo del chupito es de mención, vaya gilipollez.
Alicia: Pero cuéntalo ya, que yo sí estoy intrigada.
Irene: Pues eso, como iba diciendo (miradita inquisidora a Karol), resulta que una moda que sacaron hace unos años, era la de llenar un vaso de alcohol, a elegir, tampoco hay que ponerse tiquismiquis, y hacer con él ventosa sobre un ojo, para bebértelo por el lagrimal. Una forma de emborracharse de lo más estúpida y que te puede dejar ciego. Hay gente muy raruna por ahí.

Connie: Vaya mierda.
Karol: Ya os lo decía yo, un cuento antiguo. Modernízate, rubia, que esa historia ya tiene solera, vamos, más años y pelos que Matusalén. So, cuéntales lo del otro día, eso sí que es novedad.
So: No sé, nos salió rana al final.
Regina: Pero cuenta, que tengo la cera a punto y no quiero que se enfríe.
So: Que no, es una soplapollez de esas que se nos ocurren a la morena y a mí, nada interesante…
Karol: ¡Pero lo quieres contar! Si hay que emborracharse, mejor con estilo.

So: ¡Joé! Que pesá. A ver, la historia es la siguiente: estábamos ésta (señala a Karol) y yo en el metro escuchando la conversación de unas quinceañeras, esas que llevan pestañas postizas, carpetas de Justin Bieber y piercing en las tetas para que se note hasta con sujetador Push-up. Hablaban del fin de semana como algo de novela de King y hacían aspavientos con los brazos, así, como para que nadie les mirara. Una de ellas dijo, sin bajar la voz, que se había metido un tampón, no creo que haga falta especificar dónde, después de haberlo mojado con ginebra. Ya está, historia contada.

Connie: Una mierda y además para echar la pota. No, si os atreveríais a meteros eso por el…
Karol: Pues lo íbamos a intentar, pero nos dio cosica meternos “cosas” ahí mojadas de antes…
Connie: ¿Ves? Mierda pura, eso no es ni historia ni nada, es una full.
Regina: A ver si te aclaras, guapetona. Todo te va ha parecer malo hoy ¿o qué?
Alicia: Déjala, es que lleva mucho tiempo sin mojar, ni ginebra ni nada, y es lo que pasa, que cuando se carece de contacto…
Irene: Yo te puedo presentar a un mazas del gimnasio que tiene pinta de calzar bien.
So: ¿Desde cuándo vas al gimnasio? Si te mueves menos que Espinete en velcro.
Alicia: No va al gimnasio, solo olfatea a la salida, cuando esta salida.
Irene: Os podéis ir un poquito al lugar favorito de Connie. Resulta que el gimnasio y la casa de mi tía están pegados.
Karol: ¿La tía a la que no puedes ni ver?

Irene: Esa.
Karol: Ammm… ahora ya lo entiendo mejor. Vas por disfrutar de su compañía. Que maja.
Irene: No, voy para haceros vudú a todas vosotras, ya ves, una que tiene que juntarse con el demonio para que salgan los hechizos.
Alicia: Eso es como cuando le dijeron a mi tía, que por estar viuda y no practicar sexo podría tener tumores en los ovarios… ¿y si lo practicas? Preguntó ella. El hombrecillo no se quedó corto, le dijo: pues igual, pero al menos eso que te llevas. La cara del médico era de un vicio… Hay gente que liga de una forma muy “especial”.
Karol: Aquí cada una a su rollo, cambiamos de tema como de marca de champú.

Regina: Pues yo tengo algo que añadir, Ali me acaba de recordar una anécdota. El otro día estuve con el enfermero ese de la nariz Brody…
Alicia: ¿Y comprobaste que la tiene igual que su nariz, grande y torcida?
Regina: No.

So: Comprobó que es tan rápido en el sexo como con la ambulancia. Tipo: Ya está ¡¿Ya?!
Regina: Pues ahora no os lo cuento.
Karol: Venga rubia, que entre la mierda de ésta, y el fracaso del tampón… ¿Qué pasó con el enfermero?
Connie: Será otra gilipollez seguro, vamos, una…
Todas: ¡Mierda! Que sí, cansina.
Regina: Me contó que había llevado a una chica joven al hospital con un problemilla muy vergonzoso. Según, la tipa se había metido un consolador al revés en el chirri y al hacer vacío se le quedó atascado. Lo gracioso es que el enfermero le dijo…
Connie: …a la próxima avísame antes, te hago yo el trabajo y nos ahorramos un viaje.
Regina: ¿Connie?
Connie: ¿Qué?

Todas: ¡¡¡¡¡CONNIE!!!!!
Connie: Lo dicho, ¡una mierda! Porque sí, la tiene torcida, pero grande va ha ser que no. 













Y mañana Connie y sus historias, seguramente mucho más verídicas que las mías... Para contarnos qué hacer antes de los 30 ^^ Esta chica vale oro, ya os lo digo yo!!!   




martes, 9 de abril de 2013

Galletas de la suerte: Cadáver exquisito - Dedicated to the Blonde we love


Querido Max:


(Nunca es buena cosa cuando la nota empieza con un “querido”. Si la conoceré yo.).

Tengo un encargo para ti. Sé que lo cumplirás con puntualidad y tu nunca suficientemente ponderada eficiencia. Esta semana celebramos una fecha especial y necesito que realices una pequeña investigación. Se trata de la rubia sin cara, así que no hay fotos que puedan ayudarte. Se he empeñado en ocultar que cumple años. Vanitas vanitatis… Escribe algo que esté a su altura. Y no, no te preocupes, no es tan alta como parece. Recuerda que siempre lleva tacones.  





           
La cosa seguía en el mismo tono durante cinco post its tamaño sábana. En el último encontré una dirección de correo electrónico y una recomendación. Pensé que quizá no fuera buena idea seguir las recomendaciones de una jefa que usaba el peor de los adverbios en la segunda línea de una nota adhesiva, pero tampoco tenía mucho más por dónde empezar. Lo que ocurrió a continuación pueden encontrarlo aquí mismo.

- ¿No fastidies? ¿En serio te vas a rascar el bolsillo para regalarle algo a la rubia?Yo creo que el primer paso es depilarte.

- No me toques las pelotas, Gran Ximo. A estas dos les ha pasado algo. La morena me dice que use mis encantos y descubra la “verdadera naturaleza” de la otra.

- Buff... con la rubia eso está difícil...





- Por eso estamos aquí. También dice que tú la conoces. Lo que tiene su mérito teniendo en cuenta que la tía es todo pelo. Vamos, más pelo que yo.

- No le digas eso o te asfixia con la laca de uñas.



Yo la conozco, pero solo porque me paso por su Facebook para jugar cuando tiene tiempo.

- ¡Así que es cierto! ¡La conoces! Yo es mirarle la melena y perder los papeles...¡Jugar!Eso tiene jugo...





- A ver qué estás pensando, primate. Mejor déjate de historias. Lo que importa es que tienes que escribir algo sobre ella. Veamos ¿Qué datos tienes?

- Que es rubia.

- Vale, capitán Obvio al rsecate. Algo más tienes que saber, digo yo.


- Tío, sé que nació a mediados de abril, de algún año. Eso elimina el horóscopo chino y la carta astral porque necesito fecha fija.Sé que está buena porque he visto las fotos. Y que tiene mala hostia porque la leo.Con esos mimbres tú dirás. ¿Qué sabes tú?




- Yo una vez le pregunté el año, y por mi seguridad genital no te lo voy a decir. Sí te puedo decir que  es más lista que los ratones coloraos, que sabe mucho de mitologíay que es Aries...por la fecha. Pero yo los horóscopos no los controlo mucho.







           

- Ratona colorada con cuernos ¡Qué bonito! Voy a echar un vistazo en la Wikipedia a ver esto de los aries qué tiene de bueno, porque yo conocí una y no me quedaron ganas de más.

- Yo conozco una y ahora patea Jaca con un fusil a la espalda, la Barbie de los cazadores de montaña la llaman. Así que algún parecido debe haber.A ver, se supone que las Aries son fogosas, energéticas, emprendedoras y con malas pulgas cuando les tocas los ovarios.




- Y si no se los tocas peor. A la mía si le dabas la razón te decía que no le dieras la razón como a los tontos y si no se la dabas decía que tenía razón que no era tonta... Vaya con la rubita.. La estoy viendo aferrada a sus argumentos...Me empieza a dar lástima mi jefa la morena.




- Genio y figura, pero en el fondo es buena gente. Te lo digo yo, que me lo paso pipa haciéndole la puñeta.

- ¿El Ximo con miedo por su seguridad genital le hace la puñeta a la cabra ariana? ¿Y eso cómo es?Así, entre nosotros, claro.

- Por supuesto, jamás le diría que no a un mono.De lo tuyo, pues no sé; supongo que soy inofensivo. Suele pasarme a menudo con la gente así. Me he criado con tipos duros, sé cómo tratarlos. Al final me echan de menos y todo.

- Así que la rubia es un tipo duro... Ahora sí que puedes tenerle miedo.A las mujeres hay que tratarlas como a mujeres. Para mí que esta esconde algo...

a parte de la cara, digo.

- Mmmm... Te lo voy a explicar de la siguiente manera: Imaginate una rubia Aries, pero como una cabrita, que para eso dibujan así a Aries. Encima de una roca durmiendo, tranquilamente.

- Nada de una cabrona rubia, no. Una cabrita rubia. Lo pillo.



- Mullidita, con su lanita, con cara de cabra buena y tal... Ella ama su roca, su roca está calentita, y es su forma de ver la vida.Ella criticará la roca, pero si lo haces tu...¡Ay, Infelice! Se levantará, te mirará a los ojos con sus ojos de rubia, y te dirá:La roca es perfecta, es poderosa. ¡Te voy a enseñar lo perfecta que es aplastándote la jeta con ella!


 Pero en el fondo es buena gente, si sabes jugar con ella.Eso sí,  tiene que tener la sensación de que manda ella en todo momento.Si no te estampa la roca en las gónadas. Su roca, sus normas.

- A ver si me entero: es fogosa, energética, mandona, agresiva... Vamos, una joya. Puedes jugar con ella si llevas cota de malla.No me convence como descripción.O sea, a la jefa le chiflará, pero la rubia me asusta.Dame otra cosa, tío. Esto no me vale.




- La verdad es que dicho así... Vale, te voy a dar la descripción buena. Es una rubia dura, de esas que no son finolis; eso siempre es más divertido. Es una romántica, aunque no lo demuestre mucho; le encanta la mitología porque le tiene que molar mucho Atenea, me juego algo; y si le caes bien, va a estar ahí para todo lo que necesites. Siempre. Eso no se paga con pasta. Pero no toques su roca.






- Eres un pelota, chaval.Hay que llevarla a cenar a un italiano y dejarle la roca en paz.Listo. ¿Tú crees que se vendría conmigo al italiano ese?




- ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!  Me lo han dicho muchas veces, pero el día que me ponga pelota daré asco.








- Al final me va a poner la rubia...

- Vamos a ver ¿A qué hombre en su sano juicio no le pone la rubia? Una fémina de esas características no pasa desapercibida, mi amigo primate.

Tú lo que tienes que hacer es depilarte.

- Soy un mono...

- No es racista, créeme. Además ¿sabes qué?

- ¿Qué?

- Que espero que te diga que sí. Me lo voy a pasar pipa cuando me lo cuentes.

- Ya veremos, ya veremos...

- No hay miedo, Max. No hay miedo. Seguro que además tienes mucha labia.

- Coñitas las jutas...Además, yo la llevoa cenar, pero ¿Tú qué?¿Qué riesgo corres tú?




- ¿Qué de qué? ¿Yo? ¿Riesgo?

- Ya... Esto era curro mío.

- No te quejes, que te he transmitido toda mi sabiduría.

- Lo que se, tío. Me voy aescribir el artículo laudatorio ese. Gracias por su ayuda, Gran Ximo.

- Nada, que te sea leve. Seguro que al final, te llevas un besito por lo menos. Más de uno se dejaría amputar un miembro por un beso así.

Y así quedaron las cosas entre Ximo Soler y un servidor. La jefa no se ha pronunciado sobre mi perfil de rubia, pero tampoco me ha despedido, así que supongo que he pasado la prueba.

De la cena italiana con So Blonde ya hablaré cuando sea capaz de articular. Hay hembras que merecen mucho más de lo que un chimpancé es capaz de teclear en 900 palabras. De ahí el apoyo gráfico, lectores míos. Agradezcan a Calavera Diablo y a Gustavo raga Pascual su aportación y permítanme explicar que no solo de zodiaco vive el periodista serio:

La influencia que tienen El Emperador y El Mago, sobre Aries es lo que le confiere su personalidad tan dominante y con tanto poder: por un lado autoritaria, calculadora, inteligente, estratégica; y por otro la facilidad para empezar nuevos proyectos de la nada, la facilidad de acción, la inteligencia y el montón de posibilidades, que sabe que tiene al alcance de su mano… ¿De dónde creen ustedes que salieron los tacones? Palabra de Blog: Te alabamos, So Blonde.
           
            



            




Y mañana nos encontramos con Irene Comendador. Justo 15 centímetros por encima del bien y del mal...