sábado, 1 de septiembre de 2012

Vaya par de gemelas. De encarcelamientos, roles y perdones, va la cosa...

De encarcelamientos, roles y perdones, va la cosa...


― Me hace tanta gracia, que poco más y me tiro al suelo a reírme. A no, no puedo hacerlo porque estamos metidas en una celda de dos por dos y el único espacio libre lo ocupa el retrete que seguro no han lavado en la última década. Te mato, rubia. Te aseguro que esa, me la pagas...
― No seas tan quejica. Te dije que te controlaras, que no les hablaras así a los de seguridad, ¿y me has hecho caso? Claro que no. Tenías que soltar toda tu sabiduría sarcástica en contra de los dos securatas en plan bolas de poder: ¡Toma, zas! ¿Qué pensabas que pasaría?
― ¿En serio me estás haciendo comparaciones de las tuyas a estas alturas de los acontecimientos?
― A ver, morena, si nos preguntan cómo hemos llegado aquí y les dices que volando, o cuando te dicen que cómo hicimos para quedarnos dormidas les contestas que cerrando los ojos y entrando en coma, ¿qué narices creías que iban a hacer? Lo que me extraña es que a mí también me hayan encerrado...
― Claro, porque como eres tan rubia y dulce. Te recuerdo que fuiste tú la que le llamaste al rellenito “bollicao 500” y luego le saltaste al cuello...
― ¡Lo hice porque te estaba esposando, mal agradecida! Tendría que haber huido cuando se distrajeron intentando controlarte.
― Si te parece les tendría que haber dejado que siguieran interrogándonos como si fuéramos ahí criminales.
― Nos encontraron dentro del planetario a las dos de la madrugada, ¿qué esperabas, morena?
― ¿Un poquito de solidaridad humana? Me siento como la Stonne, pero sin banqueta ni cruzadas de piernas.
― Más bien Glen Close en atracción fatal... ¿te has vistos los pelos que llevas?
― Ah, tú sigue arreglando. No diré nada del estado de tus peeptoes negros favoritos. Yo si tú, no miraría hacia abajo, rubia...
― ¡No, no, no! ¿Qué coño es... Oh, Dios, creo que voy a potar; dime que eso que tengo colgado del tacón no es papel higiénico ni que tampoco está manchado de marrón. ¡Dímelo, por favor!
― Anda, siéntate...
― ¿Dónde, morena? ¿En el water? Ahí no pongo mi culo ni con traje anti radiación.
― Eso no puede estar pasando. Tenemos derechos. ¡¿ Me escucháis?! ¿Quiero hacer mi llamada? ¡Tenemos derecho a una llamada! ¡Sé que me oís! Mañana mismo en cuanto salga de aquí, se os va a caer el pelo. ¡A ti no, bollicao, que ya no lo tienes!
― No creo que estés ayudando demasiado, Jean...
― Anda, Cloe, baja la cabeza, ponla entre las rodillas y respira hondo. Nos sacaré de esa.
― Como respire hondo muero, morena.
― Joder... ¡Tenemos que hacer una llamada! ¡Hey!
― No van a venir... ya dijeron que hasta que no llegaran los de la oficina a las ocho de la mañana nada...
― Pues que llamen a la policía entonces, ¡¿me habéis oído?! ¡Llamad a la policía, que seguro les hará gracia que estéis encerrando a dos mujeres en este agujero sin ni un vaso de agua! Cuando salgamos de aquí, estos se van a cagar. Son las cuatro de la mañana, ¡joder!
― Qué más da la hora, Jean, las cuatro o las seis... Oh, no me lo puedo de creer...
― ¿Qué?
― No te preocupa estar encerrada aquí, lo que te jode, es que no podrás hablar con la escritora esa rubia por skype. Tú...
― No empieces otra vez, nena. Mira dónde os han traído tus celos de hermana herida.
― No me cambies tú de asunto.
― Mira, si me preocupa alguna rubia ahora mismo, es la que nos ha contratado para escribir críticas literarias, eso sí es un problema.
― No, a mí no me engañas. Tú y yo sabemos que si no escribimos la crítica no pasa nada, que estamos en agosto todavía y para eso están las vacaciones, y además, seguro que entre una que otra “galleta”, "aventuras treintañeras", “reuniones de tupper sex”, “dulces dosis de ácidos” y “consultorios arreglan todo”, lo nuestro, ni se notará si hablamos o no de un libro, que tú y yo sabemos que nuestra vida es mucho más interesante que la de un par de vampiros o una tía que se va por el mundo buscándose a sí misma entre platos precocinados, amantes y paz interna. ¡A ti te jode no hablar con la rubia esa!
― ¿En serio has metido a miss Gilbert en esta celda asquerosa con nosotras? Dejando a un lado que es una falta de respecto, no podrías haber elegido momento peor para meterte con mi novela de cabecera preferida.
― ¿Y por qué no? Al fin y al cabo, la novela esa va de una mujer insatisfecha que busca su yo interior. “Hazte un mapa de la felicidad, morena”.
― Podrías haber elegido cualquier momento, pero no, lo hiciste justo ahora. Come, reza y ama, rubia. Te falta de todo un poco, así que deberías de empezar y ya.
― Y lo haré, en cuanto que salgamos de aquí, me compraré un billete a Nepal, uno para mí y otro al primer maromo parecido a Barden que me encuentre, y me lo llevaré a tomar vino con los budas.
― Oh, eso sí es pasarse. Puedes meterte con la novela, no lo entiendo, pero lo respecto, que sé que no a todos le llega la profundidad de sentimientos de Elizabeth, pero de ahí, a meterte con la película...
― Perdona, morena, me equivoqué, mejor le compro otro billete a la Julia Roberts y me la llevo también. No, que sean dos billetes para ella, uno para su boca y otro para su mala interpretación.
― Rubia, te la estás jugando...
― ¡Y qué sea brasileño! Mi versión del Barden digo, no nos olvidemos ceñirnos al libro a la hora de pasarlo a la gran pantalla, ¡faltaría más! Sosa, aburrida, sin sentido, desmoralizadora y llena de melodrama. ¿No querías una crítica literaria? ¡Pues toma crítica! ¡Hey, bollicao, ya puedes dejar que hagamos la llamada, que mi ex hermana ya tiene algo que darle a nuestra jefa ergo mejor amiga!
― Pues Elizabeth encontró todo lo que buscaba, lo que le faltaba en su vida, consiguió rellenar ese hueco que tenía dentro, cosa que, algunas que yo me sé, no rellenarían ni con un vibrador talla XXL. Sí, rubia, he mirado tus cajones.
― Pues prefiero buscar la felicidad cerca y no abandonar a todos los que me han importado y que se preocupan por mí con tal de ser feliz.
― ¿Intentas decir algo, rubia?
― No, qué va.
― Yo...
― ¿Queréis callaros ya de una puta vez? Por favor, iros a vuestra casa y arreglar lo que tengáis que arreglar sin que os tenga escuchar ni un minuto más. Y hacernos un favor y no volváis al planetario, ¿de acuerdo?

― Gracias... señor guardia.
― Ahora se me pone fina la rubia. Raspa el tacón en el suelo, nena, que te llevas media celda contigo. Gracias, hem, eso... Antonio. ¿Nos conocemos de algún lugar?
― Iros... por favor...
― Perdona a mi hermana, ha estado bajo medicación un tiempo y no está en su mejor momento.
― Solo intento ser amable, Cleo. Y no dijiste que ya no quería saber nada de mí, pues eso...
― Morena, por favor, vamos a casa y terminemos ya con ese día interminable.
― De acuerdo, pero antes de irse a dormir tenemos dos cosas pendientes por hacer. No, mejor, tres.
― Miedo me da preguntarlo... ¿cuáles?
― Escribir la crítica de esta semana, que al final con la tontería, no las hemos sacado del bolsillo. De lo que dijiste sobre la novela y Julia, ya hablaremos luego. La segunda, antes de apagar el ordenador, borrar el skype. Con borrado de papelera de reciclaje incluido.
― ¿Lo dices enserio, morena?
― Sí, a tomar aire, el que quiera que se ponga el whatsapp.
― ¿Y la tercera?
― Preparar el sofá cama con la colección de almohadones de colores, las palomitas y la coca cola, y a comernos nuestro maratón de Jungla de Cristal. Aunque para eso estemos hasta el sábado que vienen sin dormir.
― Si no fueras tan cabrona, morena, te diría que eres la mejor hermana del mundo.
― Sé que me quieres, rubia. Y lo de cabrona es discutible, estás que te sales los últimos días.
― Digamos que mi unicornio ha estado hablando con el tuyo, morena. No es mi culpa.
― Yo sí que te quiero, enana.
― No he dicho que te quería.
― Anda, no la cagues.
― Pero para la siguiente crítica volvemos a lo de siempre, ¿vale?
― Yo las mato y tú recoges.
― Nunca mejor dicho, morena. Nunca mejor dicho...




El lunes seguimos con "From My Blond Mind" 

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15 comentarios:

  1. Realmente, lo de "vaya par de gemelas" se queda corto, esas dos casi son cuatro, quizás hasta seis, vaya par..., vaya par de dos...

    Por cierto, por un sencillo procedimiento de eliminación, quitando "galletas", "aventuras treintañeras" y demás..., debo concluir que lo de "dulces dosis de ácidos" se refiere a "la jefa"? Los ácidos me temo no son limones o pomelos, asi que salvo sea verdad (que uno nunca sabe), te van a rapar al cero, morena mia.

    Un día teneis que dejar hablar libremente a vuestros unicornios, si las gemelas ya son la repera, sus unicornios tienen que tener la punta "afilada" :-)

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    1. Se toma nota, querido conclusionista... jajjaaja

      Las gemelas no le temen a la muerte, es un hecho, ni tampoco a las tijeras, y eso, justificado, porque le quieren mucho a su jefa y ella, en el fondo, lo sabe (no es peloteo, miedo al despido, puede, pero cariño sobre todo...:D)

      Y los unicornios hablando libremente... hum, interesante....^^

      besoss

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  2. Jajajajaja estas gemelas son la leche, a ver en que lios se acaban metiendo en las siguientes entregas.
    A seguir asi, y cuida al unicornio!
    Besos!

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    1. Ufff, las gemelas son un caso, más dolor de cabeza a mí, no le dan a nadie^^
      A cuidarlos, los unicornios, digo^^

      Gracias, Doc:D

      Besoss

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  3. Excelenteeeee mi Karol!!!! Súper entretenido el dialogo, aunque yo estoy con mi rubia, AMO a Julia Roberts y su boca!!! Esta no sé si podré perdonártela!!!

    Vaya par de gemelas y unicornios!!!! qué buen sábado!!!!!!!

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    1. Jajajajaja... estoy de acuerdo contigo, ¡con Julia y su boca no se mete nadie! Pero es lo que tiene ser tan iguales y tan distintas, nunca están de acuerdo las cabritas...:D

      Gracias, reina míaaaa, tú sí que eres grandeee^^

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  4. jajaja genial diálogo..como siempre. Si lo llego a saber me acerco al PLanetario a por vosotras jajaja ya que me pilla al lado de casa. Bueno, lo que tengo que enterarme que me pierdo es lo de los unicornios :P
    Con dos hermanas así quién necesita más.. es un no parara, aunque un día escuchando eso debe estresasr de lo lindo...

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    1. Jajajaja.... stress, pero de los grandes, ya te lo digo yo... si una es difícil de soportar, dos ni te digo^^
      Me alegra verte de tour, que las gemelas ya te han cogido cariño^^, de su parte decirte que si miras sus primeras "conversaciones" (por llamarlas de alguna manera) te enterarás de los unicornios, lo único es que no me responsabilizo de lo que ocurra después....:D

      Besosss y gracias por estar aquí^^

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  5. Leo y aprendo. También me río pero aprendo un montón. Uuuuuuuh como los juegos de Educa!!

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    1. jajajaja... leyendo y aprendiendo, o sería viviendo... cómo sea, si aprendes, eso tiene que ser bueno por narices... ¿no? ^^
      Ains, mi Dulceee, gracias, reina, que sin ti poco sería de las gemelas (peloteo nivel ninja...^^)

      Besos amazona mía ^^

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  6. Bien... yo no entiendo como estas dos terminan siempre en cada una jajajaj... Y mira que seguir pelenado por la rubia extra o por los unicornios... jajaja... Me encanta su seccion Karol... Sigue asi

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    1. Gracias, Lulai lindaaa^^
      Me alegra que te guste, y te aseguro que a las pobres gemelas en el fondo son majas, pero es que no se saben estar quietas...:D

      Besos, preciosaaa^^

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  7. A ver, a ver, como borren el Skype me cabreo, que conste en acta ¬¬
    Jajajajajaj, si es que te tienes que partir de la risa con ellas, madredelamorhermoso!!! son de un no parar estas dos que no veas jejejejeje Me guuuuuuuuuuusta ^^
    Ale, me voy a llamar a su puerta a ver si me dejan ver la maratón del Bruce con ellas, aunque todo dependerá de quién sea la que me habrá la puertaaaaaa jejejejej Besos mi Karolita, te quiero cielo, a ti y a tu talento, que me hacéis feliz los dos ^^

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    1. Ainsss... la rubia de la discordiaaaaa^^
      Anda que sin ti, qué sería de mí...
      Y tras ese momento peloteo mutuo (de lo bueno, con gusto, sentido y porque nos gusta hacerlo, morderos el codo!), gracias, reina míaaaa^^ Tú sí que eres la mejor, y lo sabes:D

      Besossss

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