martes, 16 de octubre de 2012

Nuevo martes, nueva entrega de “La Mota Rosa”


¿Tienes dudas? ¿Dirías que estás satisfech@ con tu vida? ¿Plenamente satisfech@? ¿Resuelves los conflictos con facilidad? ¿Algún problemilla te quita el sueño? ¿Quieres que charlemos?
Pues envía tus consultas a info @ reginaroman .com. Todos aprendemos de todos.



-->
  
Hola, Mota Rosa, soy un chico al que le gusta usar ropa interior femenina, sobretodo tangas y medias hasta la cintura.

La cuestion es que he escuchado que no somos una minoria los que nos gustan estas prendas y además se dice que en los hospitales es bien sabido que una gran parte de los hombres que ingresan, al momento de desvestirlos, llevan puesta ropa femenina. No se si es mito o realidad, pero pido su opinion a ver si me estoy cambiando a la otra acera… J

Hola, estimado anónimo. 

La verdad es que el mundo del fetichismo, con el que se relaciona tu consulta, está aún por descubrir. Ríos de tinta se han vertido sobre ello y lo que te rondaré morena, porque contrariamente a lo que muchos afirman, nada tiene que ver con la tendencia sexual de cada quien. Los objetos son hermosos en sí mismos y el ser humano (unos más que otros, dependiendo de su sensibilidad) está hecho para emocionarse con la belleza. Así que no es difícil de entender que a la vista de algo bello, los sentidos se inflamen.
Eso es relativamente simple y entendible cuando hablamos de una obra de arte (desde un cuadro a una buena película, un buen libro). Hasta ahí todos de acuerdo. 

Pero ¿qué ocurre cuando el objeto de nuestros deseos es un sujetador de fino encaje o un maravilloso liguero digno de las mejores escenas de Moulin Rouge? Que suena raruno. ¿Y por qué? Por los prejuicios de siempre que tanto daño hacen y que a nadie ayudan. Un hombre que se siente atraido por la suavidad de una tela, de un camisón o en general de la ropa interior femenina, no tiene por qué ser gay, todo lo contrario: hay muchos que se la ponen imaginándose a la mujer de sus sueños vestida con esas prendas y se excitan. El roce del raso o la seda contra la piel es sumamente agradable y los boxers de algodón privan a los hombres de este placer.

En definitiva, no creo que seas gay por disfrutar con estas cosas; puede que poco corriente, original, pero no gay. Para desvelar esa cuestión deberás fijarte en otras circunstancias más evidentes como si te sientes atraido por los chicos y tal. ¿Por qué complicar lo simple?




-->
Hola, soy una persona demasiado celosa y no se como evitarlo. Mi marido nunca me dice nada bonito y parece que no le importa cuando hablo o quedo con amigos se hace el indiferente. Él no me demuestra celos, al revés, ¡¡me encantaría que estuviese celoso!!

Además tengo celos de su compañera de trabajo que la semana pasada le hizo un regalo y él me repetia lo detallista que era esta compañera. Por eso tuvimos una discusión y no sé cómo seguir.

¿Qué hago ?

-->

Querida amiga, también hemos tenido ocasión de dedicarle una entrada previa a los celos en este consultorio. Y es que al fin y al cabo, podréis comprobar que los humanos nos repetimos, que sentimos y nos exacerbamos ante el mismo tipo de estímulos y que los consejos que se regalan al analizar a fondo un tema, muchas veces son válidos para otras muchas personas.

Te dejo el enlace de la anterior entrada porque en ella distinguimos los diversos tipos de pareja (el hombre-albañil, el coqueto incorrigible…) que merece la pena repasar:

http://conunpardetaconesss.blogspot.com.es/2012/08/mi-pregunta-es-la-siguiente-que-puede.html
 
Y por añadir algo nuevo, además del consabido “los celos patológicos hacen imposible la convivencia, son capaces de desequilibrar y volver loco al más pintado y los genera la inseguridad y una pobre opinion de un@ mism@”, incidiré en que tiene poco que ver una conducta que huela a posible infidelidad, con la falta de atención. Para ser más exactos, no tiene absolutamente NADA QUE VER.

 Por lo que me cuentas, el problema en tu pareja es la falta de intereses comunes, o una chispa relajada o una personalidad poco detallista por su parte. No te galantea ni te dice cosas bonitas, pero sí destaca el carácter detallista de su compañera de trabajo lo que te pone en bandeja una buena conversación donde le dejes claro que tú también aprecias ese tipo de conductas y que quizá recibir alguna que otra sorpresa de su parte, te motivaría a hacer lo mismo. 

Comentas que cuando estáis con amigos se dedica completamente a ellos y pasa de ti: eso puede ser un signo de aburrimiento, de rutina o (siendo muy bien pensados) de simple emoción por la variedad de temas de conversación que le propician otras personas.
 
Creo que sería mucho más sano comunicar con tu pareja, dejarle muy claro lo que echas de menos en vuestra relación y lo mucho que te gustaría que te prestase más atención; pregúntale qué puedes tú aportar para favorecer el cambio, en lugar de dedicarte a desear los celos por su parte, que no traen nada bueno y que a la larga pueden ser tan destructivos.

Puede que tus sentimientos de recelo frente a su compañera de trabajo estén motivados porque él le preste a ella (en tu imaginación, claro, porque no estás ahí para comprobrarlo) esa atención que tú tanto deseas. El hecho de que alabe su regalo, o el hecho mismo del regalo en sí, supone una cordialidad en el trato que no tiene por qué ser peligrosa de entrada, pero que sin obsesionarte, deberías tener en cuenta.
Y más adelante, podemos hablar de lo que descubras. Pero, repito, sin obsesionarte. Céntrate en mejorar tu comunicación y la calidad de la relación con tu pareja. Si no lo haces, si pones tu energía en la historia con la compañera de trabajo, destruirás parte de lo que tenéis en común.
Ve con cuidado. 





 Y mañana es miércoles. Ya sabéis, día dulce con las galletas de la suerte :)  Mañana galletitas de Alcia Pérez Gil.

8 comentarios:

  1. Cada uno se excita con lo que se excita..., aunque me da a mi que con el tanga es difícil que la cosa se ajuste :-)

    A mi en cambio me excita disfrazarme de humano, poniéndome una gabardina beige y un sombrero de reportero por encima de mi cuerpo de verde fieltro, es algo que a Peggy le vuelve loca ;-)

    Gustau

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Pues eso, cada loco con su tema. No????

      Besos,

      R.R.

      Eliminar
  2. Pues me quedo con la reflexión de que hacemos complicado lo sencillo.
    Nos pasa con todo
    Como siempre, el dedo en la llaga, y todo en su justo término Regina

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Mil gracias, Paseandoporlavida69. Es lo que tenemos los humanos. Nos dan un cerebro para resolver problemas y nos entretenemos creándolos. Esa vena masoquista que se impone...

      Besos y gracias de nuevo por comentar,

      R.R.

      Eliminar
    2. RR , que soy Manu leñe jajaja
      Es que no sé como cambiar el nombre que pone

      Eliminar

  3. Jajajajajajaja, entonces te pasa lo mismo que a mí, que no sé cómo cambiar mi "Taconazoos". Un besote

    R.R.

    ResponderEliminar
  4. Los celos solo pueden traer problemas y esa es la frase más cierta de todas, hay que vencer ese flagelamiento que nos autoimponemos como tontos ^^ Y con respecto a la ropa, que cada uno se ponga lo que le salga del pito, que los higlanders usan hilts ^^ Besos mi Regi, siempre aprendiendo contigo :D

    ResponderEliminar
  5. Los fetiches son algo muy íntimos y exclusivos... no creo que eso implique el ser de "una acera u otra" o marque quienes somos a secas. Cada cual ha de ser feliz con lo que le hace sonreír, y punto en boca^^

    De los celos ya... ¿a quién no le gusta, en su justa y buena medida, ser celado por su pareja? Pues eso, lo dicho, para mí, es sano querer sentirse querido y celada, aunque eso no tienen, ni mucho que ver, con los celos malo o enfermizos...:D

    besossss

    ResponderEliminar